Aquí una guía de preguntas y respuestas para quitarse las dudas.


El rol del Anestesiólogo

Los Anestesiólogos saben, porque así lo expresan muchos pacientes, que gran parte del miedo que sienten al enfrentarse a una intervención quirúrgica está relacionado con la anestesia.

La anestesiología es una especialidad a la que se llega únicamente mediante los más altos estándares de capacitación. Para ser Anestesiólogo, un médico debe atravesar un proceso formativo que se inicia en la selección en el exámen de residencia, el intenso proceso formativo de la Residencia Médica y la incorporación de profundos fundamentos teóricos y metodológicos en la Carrera Universitaria de Especialista. Esto significa que el médico que pretende ejercer la especialidad, atraviesa por un proceso intensivo de dedicación exclusiva que se extiende por 5 años luego de egresar de la carrera de Medicina. De esta manera, para recibir el título habilitante de Anestesiólogo, es necesario estudiar once años.

Funciones del Anestesiólogo

  • Cuidado global de pacientes quirúrgico antes, durante y después de una intervención
  • Protección de las funciones y órganos vitales como el cerebro, el pulmón, el corazón, el hígado y el riñón bajo el estrés de la anestesia, la cirugía y otros procedimientos médicos
  • Prevención y tratamiento del dolor agudo, sobre todo del dolor agudo postoperatorio. Diagnóstico y tratamiento del Dolor Crónico
  • Conducir la Reanimación Cardiopulmonar en quirófano y la resucitación o adecuación perioperatoria de pacientes con cuadros graves
Miedo a la anestesia

El miedo a la anestesia constituye un resabio de tiempos pasados en los cuales la Anestesiología no era una especialidad médica.

Si bien la desconfianza aún persiste las causas que la provocan son otras, tales como la falta de conocimiento acerca de la anestesia, la amplia difusión mediática de los pocos casos con resultados fatales o las graves secuelas provocadas por la anestesia.

Mucho se ha avanzado en los últimos 25 años, mejorando el cuidado y la seguridad de los pacientes sometidos a una cirugía.

En la década del 60, la posibilidad de tener un problema serio durante la anestesia era de 1 caso cada 10.000. Hoy ese riesgo ha disminuido notablemente y es de 1 caso cada 200.000, ¡veinte veces menos!

Actualmente, es mayor la probabilidad de sufrir un accidente de tránsito que la de padecer algún inconveniente durante el acto anestésico. La probabilidad de muerte por accidentes de tránsito es de 25 por cada 100.000 habitantes. Como se desprende de las estadísticas, la anestesia es hoy un acto seguro (mucho más seguro que cruzar la calle). Los especialistas están mejor preparados, el equipamiento para administración y monitorización es más seguro y las drogas utilizadas son muy eficaces.

Preoperatorio
¿Qué es la evaluación preanestésica?

El paciente que va a ser sometido a un procedimiento bajo anestesia necesita cierta preparación. En muchos casos, la evaluación preanestésica es de gran ayuda en ese proceso, permitiendo que se logren las mejores condiciones de trabajo.

La evaluación preanestésica puede incluir un interrogatorio, examen físico, el chequeo y/o la solicitud de exámenes complementarios o la interconsulta con otros especialistas. Este minucioso análisis le permitirá al paciente enfrentar el procedimiento quirúrgico en las mejores condiciones físicas posibles.

El equipo de salud en coordinación con el anestesiólogo decidirán cuál es la evaluación necesaria en cada caso.

¿Puedo elegir el tipo de anestesia que se me va a aplicar?

A veces es posible, pero con algunas reservas. Hay intervenciones que se pueden realizar con diferentes tipos de anestesia, pero otras no. El Anestesiólogo, tras estudiar el caso, explicará sobre las distintas opciones, enumerando ventajas y desventajas de cada técnica.

¿Puedo tener una reacción alérgica a la anestesia?

En la mayoría de las anestesias realizadas no se han observado complicaciones, por lo tanto, si bien existen, se trata de casos excepcionales. En caso de tener antecedentes de reacciones alérgicas, es importante comunicárselo al especialista.

¿Cuánto tiempo antes de la cirugía debo internarme?

Una gran cantidad de personas son internadas el mismo día de la cirugía, incluso en los casos en los que se llevará adelante un procedimiento de alta complejidad. Pero serán, en definitiva, la condición médica, las posibilidades del paciente, la política de la institución y las preferencias de los especialistas los factores que definirán cuánto tiempo antes debe realizarse la internación.

¿Por qué es importante no comer ni beber antes de la anestesia?

La anestesia altera los reflejos normales, de forma que algunas defensas del organismo dejan de funcionar. Debido a ello es necesario que el estómago del paciente esté vacío, buscando evitar que el contenido estomacal pueda volver a la boca y entrar en las vías respiratorias. El Anestesiólogo indicará cuánto debe ser el tiempo de ayuno y qué es lo que se puede tomar, por ejemplo, alguna medicación con un sorbo de agua. El ayuno preoperatorio se define como el intervalo de tiempo previo a la intervención, en el que el paciente debe permanecer sin poder ingerir alimentos (sólidos y/o líquidos). Como guía general, siempre teniendo en cuenta que su anestesiólogo será quien decida finalmente, en los pacientes sanos los líquidos claros pueden ser ingeridos hasta 2 h antes de las intervenciones que requieran anestesia general, anestesia regional o sedo-analgesia. No deben incluir alcohol, líquidos con contenido graso como la leche o con elevado contenido de pulpa como los jugos exprimidos. La leche materna puede ser ingerida hasta 4 h antes de los procedimientos electivos que requieren anestesia general, anestesia regional o sedoanalgesia. Los niños también pueden ingerir leche vacuna y fórmulas hasta 6 hs antes del procedimiento.

¿Qué debo hacer en caso de tomar una medicación de manera habitual?

Es importante presentar por escrito todos los medicamentos que se ingieren, detallando días y horarios. El médico tratante indicará cuáles tomar y cuáles no.

¿Cómo impacta tomar alcohol o fumar?

El consumo de alcohol y tabaco afecta al organismo igual o más que cualquier medicación. Los efectos sobre el hígado, el corazón y los pulmones pueden hacer que la anestesia impacte de forma diferente. Esto también aplica -y en mayor medida- para otras drogas como la heroína, la cocaína, las anfetaminas, entre otras. Es comprensible que algunas personas sean reticentes a comentar estos temas, pero deben ser conscientes de que, en caso de no hacerlo, ponen en peligro su salud.

¿Puede recibir anestesia alguien que está menstruando?

Sí, siempre y cuando la menstruación sea normal. De no ser así, es necesario consultar con el médico de cabecera para determinar si se requiere hacer una consulta con un ginecólogo.

¿Puede recibir anestesia una paciente embarazada?

Sí, existen patologías cuya única solución es la cirugía y no pueden esperar a que termine el embarazo. En el caso de llevarse adelante una intervención, el Anestesiólogo decidirá qué tipo de técnica anestésica utilizará y qué drogas omitirá, siempre pensando en la salud de la paciente y de su bebé.

Intraoperatorio
¿Cuántos tipos de anestesia existen?

Básicamente, son cuatro los tipos de anestesia utilizados para resolver una cirugía o un procedimiento molesto o doloroso. Ellos son: la anestesia general (en la cual el paciente se duerme completamente mediante la aplicación de sustancias endovenosas, la inhalación de gases o una combinación de ambas), la anestesia regional (aquí se adormece únicamente una región del cuerpo) y la anestesia local (se aplica sobre una región específica correspondiente al sitio de intervención). Estos tipos de anestesia suelen ir precedidas o acompañadas de algún nivel de sedación.

La sedación consiste en un estado de adormecimiento y relajación que permite que ciertos procedimientos puedan realizarse sin dolor o molestia. Esto se consigue mediante la inyección de ciertas drogas a través de suero. En este caso, Ud permanecerá en un estado de duermevela en el cual es posible que no recuerde nada de lo ocurrido. Puede utilizarse como único método de asistencia anestésica (endoscopía digestiva) o como complemento de una anestesia general, local (cataratas) o regional.

Debe ser realizada por un anestesiólogo y necesita de todos los cuidados de monitoreo que los anestesiólogos conocemos y adecuaremos a la complejidad del procedimiento a realizar.

En la anestesia general el paciente permanece profundamente dormido, inconsciente y no percibe ningún tipo de sensación. No siente nada durante la cirugía y no recordará nada sobre ella. Se trata de una situación controlada y reversible en la cual se emplea un número variable de fármacos. Algunos de estos se inyectan por vía intravenosa o intramuscular y otros se inhalan en forma de gases o vapores. El Anestesiólogo calcula permanentemente las dosis para ajustar el nivel de anestesia a las necesidades de la intervención y a las características de cada paciente. Además, emplea una serie de técnicas para mantener la respiración y la circulación dentro de los límites normales, asistido por un sofisticado equipo electrónico de monitoreo. Una vez finalizada la intervención, el especialista revierte el efecto de la medicación anestésica o simplemente suspende su administración. El paciente recobra la conciencia y el control de sus funciones vitales en un plazo más o menos largo, que varía según la persona y la intervención.

La anestesia regional consiste en bloquear -impedir la transmisión de información nerviosa- uno o más nervios de una región del cuerpo. El paciente no siente dolor en la región corporal en la que lo están operando. Para que esto sea posible, el Anestesiólogo inyecta una determinada solución de anestésico cerca de los nervios que reciben la sensibilidad de dicha zona. El paciente permanece despierto o con una sedación ligera, pero no tiene dolor. Hay diversas técnicas, siendo las más comunes la epidural -también conocida como peridural- y la intradural -también llamada raquídea- en las cuales se inyectan drogas anestésicas en el organismo mediante una punción en la espalda, anulando la sensibilidad y, a veces, la motricidad de la parte baja del cuerpo. La anestesia regional puede usarse sola o combinada con una sedación o una anestesia general, dependiendo del caso.

La anestesia local consiste en colocar anestésicos en alguna parte del cuerpo para que esta se vuelva insensible por un tiempo. En general, se requiere más de una inyección en la zona a anestesiar. Se emplea para intervenciones menores que involucran áreas delimitadas del cuerpo, generalmente superficiales (extirpación de un lunar, sutura de una herida cortante, entre otras). A veces la aplica el propio cirujano.

¿Cuáles son los riesgos de la anestesia?

Toda intervención quirúrgica y anestesia conlleva algún tipo de riesgo, el cual varía dependiendo, sobre todo, del tipo de intervención y del estado físico del paciente. En las últimas décadas la ciencia médica ha puesto especial énfasis en la reducción del riesgo asociado a los procedimientos quirúrgicos. Como resultado de ello, la anestesiología se desarrolló como especialidad a tal punto que actualmente se ejerce en concordancia con los más altos estándares de seguridad. Gracias a la preparación de excelencia profesional, el cumplimiento de estrictas normas de seguridad y la continua mejora en la tecnología, las complicaciones serias e incluso la muerte son excepcionales.

Las complicaciones relacionadas con la anestesia han disminuido considerablemente durante los últimos 25 años, coincidiendo con la incorporación de medicaciones más potentes, seguras y con sofisticados sistemas de control y monitoreo. Además, se ha reducido el número de muertes atribuidas a la anestesia. Actualmente, se calcula que el riesgo de muerte directamente causado por la anestesia es de 1 caso por cada 200.000 procesos, de lo que se deduce que resulta menos riesgoso recibir una anestesia que circular en un automóvil.

¿Para qué sirve la medicación anestésica previa y cuándo se administra?

La medicación anestésica previa es una forma de disminuir la ansiedad y no todos los pacientes la necesitan. De ser administrada, puede comenzar el día previo o el mismo día de la cirugía, cuando el paciente ingresa al quirófano.

¿Cómo me van a dormir?

Una vez colocados todos los monitores, el Anestesiólogo se ubicará en la cabecera de la mesa de operaciones y desde allí vigilará todos los monitores y brindará su atención. La mayoría de las veces se le acercará una máscara y se le pedirá al paciente que respire tranquilamente (estará respirando oxígeno).

Es probable que, antes de que empiece la anestesia, experimente sueño, sedación, algún mareo o calor. Esto es producto de la medicación anestésica previa que le administrará el Anestesiólogo con el objetivo de hacerlo sentir más tranquilo. Posteriormente, el especialista lo "dormirá" -etapa conocida como inducción anestésica-. Se trata de un proceso rápido e indoloro.

Las dos formas más habituales de inducir una anestesia general son por vía endovenosa, inyectando una droga en el suero que previamente se le colocó al paciente, o haciéndolo inhalar gases anestésicos, administrados a través de una máscara.

¿Qué sucede durante la anestesia luego de que se pierde la conciencia?

Una vez que está el paciente inconsciente, el Anestesiólogo comienza con la parte más delicada de su trabajo. Controla los signos vitales y trata cualquier alteración que se pueda llegar a producir durante la intervención. Basándose en sus propios conocimientos y en su experiencia, se servirá de sofisticados sistemas de monitoreo electrónico y administrará una serie de medicaciones, algunas necesarias para mantener el estado de inconsciencia durante el tiempo que dure la cirugía y otras para regular el funcionamiento de los órganos vitales -principalmente el ritmo cardíaco, la tensión arterial, la respiración y las funciones renales y cerebrales-.

Concluida la intervención, se retirará la medicación anestésica y se revertirán sus efectos. Durante la fase de recuperación o despertar, el especialista iniciará el tratamiento necesario para atenuar el dolor y las molestias del postoperatorio.

Postoperatorio
¿Cuándo y cómo me voy a despertar?

El tiempo que se tarda en recuperar la conciencia tras la anestesia depende, principalmente, de la duración de la misma y del tipo de agentes anestésicos que se hayan empleado. Ambos factores son, a la vez, variables según el tipo de intervención que se haya practicado. Si a ello añadimos que existen diferencias entre las personas en cuanto a su sensibilidad a la medicación anestésica, es fácil comprender que el tiempo de despertar puede variar entre unos minutos y varias horas. En algunas ocasiones, ya sea por el estado del paciente o la complejidad de la cirugía, el equipo médico puede decidir retrasar el despertar del paciente, haciéndolo incluso fuera del quirófano, en alguna de las áreas de cuidados críticos.

¿Dónde voy a despertar?

El despertar puede ocurrir en diversos sitios. Lo más común es que suceda en el mismo quirófano, con el Anestesiólogo, o en una sala de vigilancia especial, atendido por un equipo de enfermería y bajo la supervisión de otro Anestesiólogo. Pero existen otras áreas como Terapia Intensiva y Unidad Coronaria, entre otras. Lo importante no es el sitio sino estar debidamente vigilado y equipado para que el despertar sea seguro y adecuado.

¿Cumple alguna función el Anestesiólogo en el postoperatorio?
El postoperatorio comienza en el quirófano, de modo que la primera función postoperatoria del Anestesiólogo es la de asegurarse que el pasaje del intra al post sea seguro, adecuado y confortable. Toda esta transición y aún el cuidado del paciente en algunas de las áreas antes mencionadas estarán a cargo del especialista. En muchas ocasiones, el cuidado del dolor postoperatorio puede estar en manos del anestesiólogo.
¿Qué es el dolor?

El dolor es una sensación desagradable que avisa que algo no está funcionando correctamente en el organismo. Es la forma en que el cuerpo alerta al cerebro cuando alguna zona está amenazada o enferma. En ocasiones se trata solo de una molestia, a veces puede ser muy intenso, continuo o intermitente. Una vez reconocido el origen del problema, la "utilidad" del dolor se pierde y se convierte en un sufrimiento inútil. En el tratamiento del dolor se emplean una serie de medicaciones y técnicas que pueden bloquear el envío de la sensación dolorosa y su recepción en el cerebro.

¿Cuál es la diferencia entre dolor agudo y crónico?

El dolor agudo suele ser el resultado de una lesión ocasional, como por ejemplo un accidente, intervención quirúrgica o el dolor de un parto. Independientemente de que sea más o menos intenso, desaparece cuando la lesión se cura o cicatriza. El dolor crónico permanece durante largos períodos de tiempo y puede ser el resultado de una lesión ya cicatrizada o un indicio de alguna enfermedad que está evolucionando. Algunas personas, sin embargo, sufren dolor crónico sin que llegue a reconocerse con seguridad su origen e, independientemente de su causa, constituye un problema médico por sí mismo. Existen médicos anestesiólogos especializados en el tratamiento del dolor crónico, que mediante distintos tratamientos y procedimientos intervencionistas pueden asistir al paciente que presenta esta compleja patología.

¿Por qué los Anestesiólogos se dedican al tratamiento del dolor?

Muchas de las técnicas y fármacos que los Anestesiólogos utilizan habitualmente para aliviar el dolor durante las intervenciones quirúrgicas pueden aplicarse a otros tipos de dolores. La formación incluye el estudio de las diferentes formas de dolor agudo, crónico y su tratamiento.

Frecuentemente, las Unidades de Tratamiento del Dolor están integradas y dirigidas por Anestesiólogos que se han especializado en esta práctica. No obstante, suelen ser unidades multidisciplinarias donde trabajan también especialistas en Medicina Interna, Oncología, Reumatología, Rehabilitación, Psicología, entre otras.

Anestesia en el parto

Para cada mujer el trabajo de parto es diferente. El grado de dolor dependerá de una serie de factores, entre los que se incluyen el grado de tolerancia al dolor, el tamaño y posición del bebé, experiencias previas, etc. Es por este motivo que cada mamá deberá decidir cómo quiere controlar el dolor.

El mal llamado "parto sin dolor" existe, pero depende de cada mujer utilizarlo o no. Hay quienes solo desean implementar las técnicas de respiración y relajación aprendidas durante el curso de preparto y otras que optan por la intervención de un Anestesiólogo que las asista en su trabajo de parto.

¿Qué es la anestesia regional?

Este término se refiere a dos técnicas que permiten "bloquear" el dolor. La diferencia entre el bloqueo peridural y el raquídeo se encuentra en la técnica que se utiliza para cada uno. La peridural permite la inserción de un catéter, por lo que puede implementarse para trabajo de parto, parto vaginal o cesárea. Ambos tipos de bloqueo se realizan mediante la inyección de anestésico local en la espalda de la paciente. El procedimiento es relativamente rápido y escasamente doloroso.

¿Cómo es la anestesia para una cesárea?

En este caso se utilizan las anestesias peridural y espinal, aunque a veces es necesario recurrir a una anestesia general. La selección del método anestésico dependerá de las condiciones físicas del bebé y de la madre.

La anestesia general se utiliza para los casos en que la anestesia regional no es posible o no es la mejor elección.

Anestesia en cirugía ambulatoria
¿Qué es la cirugía ambulatoria?

Se denomina así a una serie de intervenciones en las que no se considera necesario que el paciente permanezca internado en un hospital. Las técnicas quirúrgicas y anestésicas son similares a las convencionales.

¿Quiénes están en condiciones de recibir anestesia en una cirugía ambulatoria?

En general, todos los individuos sanos -sin enfermedades previas- están en condiciones de hacerlo, pero esto dependerá del estado de salud del paciente y de la intervención a realizarse.

¿Qué tipo de anestesia se administra en una cirugía ambulatoria?

Hay intervenciones que pueden realizarse con distintas técnicas anestésicas y, hasta a veces, es el propio paciente quien elige cuál recibir. Después de estudiar cada caso, el Anestesiólogo explicará al paciente cuáles son las opciones posibles, enumerará ventajas y desventajas y lo ayudará a tomar la mejor decisión.

La anestesia puede ser:

    • General

El paciente permanece inconsciente y no percibe ningún tipo de sensación.

    • Regional

Mediante una inyección cerca de los nervios de la zona a intervenir, el Anestesiólogo inhibe la sensación dolorosa de esa región del cuerpo, mientras el paciente puede permanecer despierto o con una ligera sedación.

    • Local

No requiere la presencia del Anestesiólogo, es realizada por el Cirujano, quien inyecta anestésico local únicamente en la zona a intervenir. Se utiliza en general para procedimientos pequeños y circunscriptos.

    • Sedación vigilada

Es el caso antes descripto, pero con la intervención de un Anestesiólogo que administra sedantes y analgésicos para mejorar el confort del paciente.

¿Debo suspender mi medicación habitual?

Esto depende de la medicación, por lo que es recomendable consultar al Anestesiólogo.

¿Necesito estar en ayunas?

Sí, se debe contar con, al menos, ocho horas de ayuno, en concordancia con las normas de ayuno descritas más arriba y siempre que se sigan las instrucciones del anestesiólogo para cada caso.

¿Necesito estar acompañado?

Sí, es imprescindible estar acompañado durante las primeras veinticuatro horas. Para ser dado de alta, el paciente necesita que alguien mayor de edad lo acompañe hasta tu casa.